Las dos grandes experiencias que estamos viviendo, a saber el COVID y la situación actual en Ucrania nos hablan de un mismo fenómeno: nuestra relación con el MIEDO.
Durante los dos años pasados, hemos podido sucumbir al pánico más absoluto, o bien hemos podido cuestionarnos en la calma. si aquello que se bombeaba desde todos los medios de comunicación era realmente una emoción natural fruto de experiencias reales o más bien prefabricadas para que las sintiéramos, algo así como un fast food emocional, una comida precocinada.
Lo que vivimos ahora ha borrado como de un plumazo las causas del miedo anterior para seguir bombeando miedo esta vez orientado hacia la guerra, las amenazas nucleares y de escasez de todo tipo. El miedo sigue siendo el mismo, a la supervivencia.
Las soluciones que proponen para supuestamente resolver el problema que tenemos en frente, como en el caso anterior, no resuelven el problema sino que abren nuevas incógnitas que siguen generando miedo. Enviar armas para la paz es un sinsentido pero atrapados en el miedo, no vemos esas incongruencias ni las cuestionamos.
Nuestra tarea individual y colectiva radica en el primer caso y en el segundo, en la superación del miedo. Estas historias se apagarán cuando dejemos de tenerles miedo. Van a seguir arrojándonos cosas a menudo prefabricadas siguiendo un guion o una escaleta hasta que o bien sucumbamos en el miedo o bien lo venzamos.
Lo que está en juego con todo esto es nuestra Ascensión .. el planeta asciende si o si, pero nosotros podemos quedarnos atrás o caminar suaves y ligeros junto a Gaia en su proceso evolutivo que es el nuestro, Pero nuestra decisión de abrazar el miedo o de superarlo determinará nuestro destino.
Así que, si no sabes qué hacer en estos momentos, trabaja con tus miedos… afróntalos y libérate de todo aquello que te arrojan principalmente los medios de comunicación.
Incluso vence el miedo a que te acusen de no opinar como la mayoría porque te tomas tu tiempo para sentir, contemplar y analizar con discernimiento la información o desinformación que te presentan.
Bendiciones
Barbara Meneses