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Desde las lejanas estepas, las pisadas de bisontes, elefantes, osos, zebras, gacelas, lobos, zorros, jabalies, conejos, ranas,grillos, serpientes, aves… todos ellos aportando su grano de arena a la experiencia del humano-animal… ese ser que habita en nosotros, olvidado por la modernidad, su sudor recubierto por el olor a aluminio perfumado de nuestros modernos desodorantes…
ese humano animal, apoyado por el reino animal vegetal y mineral, con su vello, su aliento, sus deshechos, sus arrugas y canas, su virilidad, su feminidad, sus fluidos corporales…ese humano animal… que soporta la evolución del ser que de él emerge en homo sapiens, y quizás con suerte homo-luminus u homo-sentiens… hombre sintiente… ese hombre-mujer animal..
la chispa detrás de tus ojos… déjale que salga de vez en cuando… permítete mirar a tus compañeros animales con esos ojos de hombre-animal… y verás que miras por primera vez la vida… que miras a tu perro, tu gato con nuevos ojos de comprensión y de presencia… y tus amigos animales te responderán con una mirada que te indica que por fin, por fin has comprendido…que si, tu también eres animal. Recupera tu animalidad y camina honrando esas pisadas que un aspecto de ti más primitivo pero no menos valioso dio para que tu llegases hasta aquí…
Y sin él, no hay puente hacia un futuro para la Humanidad.
No renuncies a tu pasado pues entonces tu próxima pisada caerá en en el vacío del sin sentido. Para ir, hay que saber venir… no rompas la cadena de tu ADN por las falsas promesas insensatas de quien te vende espejismos y nubes de colores…
Escucha la voz de tu humano animal ese que en ti habita y guarda la sabiduría de una existencia pasada raíz de tu futuro.
Hombre y Mujer animal.
Barbara Meneses